INGRESAR

Alberto comenzó a andar este camino de

La mano de Celia

Blanco, con ella aprendió este estilo de bailar y

Enseñar el dos por cuatro

Recorrió senderos y lugares bailando el

Tango, el vals y la milonga, buscando

Otra, alma que lo acompañara en este andar de pasión

 

Y arte, hasta que un día de calor y soledad le presentaron a

 

Fernanda, una mujer con sed de tango

En busca de un compañero fiel, con el cual

Recorrer este mundo tan maravilloso.

Nadie podía imaginar, que ella, bailarina clásica y de musicales pudiera

Aprender ese aire arrabalero de nuestra danza porteña

Nadie imagino lo bien que se llevarían

Danzando este baile pasional y enseñándolo a diferentes generaciones

Aqui están ellos!! juntos, haciéndonos sentir las vibraciones de nuestra danza ciudadana